Participamos en el análisis de uno de los principales desafíos actuales del mundo laboral: la relación entre retención de talento y productividad. En esta oportunidad, El Mercurio incluyó la mirada de Virginia Modia, Gerente de Capital Humano, en un artículo centrado en el impacto de la rotación laboral en las organizaciones.
Según el informe publicado en la sección Mundo Laboral, la rotación promedio alcanzó un 30,1% en 2025, evidenciando una dinámica cada vez más exigente para las empresas. En este contexto, la retención de talento se vuelve un factor determinante para sostener la productividad y la continuidad de los equipos.
Modia resume este enfoque con una definición clara: “La retención no solo reduce costos asociados al reemplazo de talento, sino que impulsa un entorno donde la experiencia acumulada se transforma en ventaja competitiva”. Su visión pone en valor el impacto del conocimiento y la cultura organizacional como activos clave para el negocio.
El análisis también destaca que la productividad sostenible no depende únicamente de la incorporación de nuevas tecnologías, sino de la capacidad de las organizaciones para construir equipos comprometidos, con oportunidades de desarrollo, liderazgo cercano y aprendizaje continuo.
En un escenario donde la competencia por talento es cada vez más global, entendemos que la gestión estratégica de las personas se consolida como un diferencial clave para las organizaciones que buscan crecer de manera sostenida.
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Participamos en el análisis de uno de los principales desafíos actuales del mundo laboral: la relación entre retención de talento y productividad. En esta oportunidad, El Mercurio incluyó la mirada de Virginia Modia, Gerente de Capital Humano, en un artículo centrado en el impacto de la rotación laboral en las organizaciones.
Según el informe publicado en la sección Mundo Laboral, la rotación promedio alcanzó un 30,1% en 2025, evidenciando una dinámica cada vez más exigente para las empresas. En este contexto, la retención de talento se vuelve un factor determinante para sostener la productividad y la continuidad de los equipos.
Modia resume este enfoque con una definición clara: “La retención no solo reduce costos asociados al reemplazo de talento, sino que impulsa un entorno donde la experiencia acumulada se transforma en ventaja competitiva”. Su visión pone en valor el impacto del conocimiento y la cultura organizacional como activos clave para el negocio.
El análisis también destaca que la productividad sostenible no depende únicamente de la incorporación de nuevas tecnologías, sino de la capacidad de las organizaciones para construir equipos comprometidos, con oportunidades de desarrollo, liderazgo cercano y aprendizaje continuo.
En un escenario donde la competencia por talento es cada vez más global, entendemos que la gestión estratégica de las personas se consolida como un diferencial clave para las organizaciones que buscan crecer de manera sostenida.