Las empresas deben adaptarse a los nuevos entornos digitales.

Cuando se habla de analítica de datos, se suele pensar en análisis enfocados al conocimiento del cliente para asuntos mercadológicos con el propósito de conocer sus preferencias y necesidades; y así establecer estrategias de ventas efectivas.

“Evidentemente esta es una importante función, pero representa una pequeña parte del potencial que tiene el conocimiento y uso de los datos como el centro de todas las estrategias, actividades y operaciones de las empresas.

“El llamado Big Data nos permite gestionar grandes volúmenes de información de manera inmediata para tomar decisiones oportunas que mejoren nuestra competitividad en el mercado”, afirma Víctor Belaunde, director regional de Infraestructura de Ecosistemas.

La transformación digital implica un cambio mediante el uso de la tecnología, un nuevo paradigma que va más allá de usar un sitio web o redes sociales; es la columna vertebral de las organizaciones actuales.

No sólo la información del cliente es importante, otras acciones se suman para crear una ventaja competitiva como enlazar las bases de datos a las cadenas de información interna y a los patrones de dispositivos, a los sensores activos en las cadenas de suministros, en las comunicaciones con los proveedores, en la logística y otras actividades inherentes de la compañía.

Generar ventaja sobre los competidores se resume a la toma de decisiones estratégicas cimentadas sobre bases de datos sólidas y debidamente analizadas.

“En Ecosistema, trabajamos con un equipo multidisciplinario para ayudar a las empresas a implementar soluciones de Tecnologías de la Información (TICs) que sean rentables y efectivas que se adaptan a las necesidades específicas del negocio”, declara Belaunde.

Un adecuado uso de los datos otorga beneficios directos para el sector empresarial como ahorros económicos, mayor productividad, mejor experiencia de compra, mejor logística y evita pérdidas.

El uso de las TICs permiten establecer sistemas automáticos para detectar anomalías en la operación de la organización y llevar a cabo las acciones necesarias en el menor tiempo posible; y así reestablecer la normalidad en la gestión del negocio, conjuntando las habilidades del hombre y la máquina.

Un ejemplo de la importancia del entendimiento y uso de los datos se puede ver en la importancia en el mantenimiento de los equipos de refrigeración de las cadenas de tiendas de conveniencia, en las cuales gran parte de la mercancía deben estar bajo determinadas condiciones ambientales.

En el momento que no se cuente con suministro de luz o uno de los equipos falle, las pérdidas podrían ser de un impacto mayúsculo; para ello, se pueden crear sistemas personalizados que emitan una señal al centro de operaciones cuando se presente esta situación y así el equipo técnico haría las reparaciones de forma oportuna, evitando las pérdidas de la mercancía; así como tener equipo técnico móvil desplazándose por todas las tiendas.

Las soluciones tecnológicas son tantas como las necesidades de las empresas por ofrecer mejores servicios y productos de la forma más rentable y eficiente. Los especialistas en Tecnologías de la Información trabajan continuamente en el desarrollo de dispositivos y softwares innovadores para crear un total nuevo modelo de negocio acorde a la realidad digital.

Implementar sistemas tecnológicos en las empresas ofrece diversas ventajas competitivas, entre las que destacan:

Mejora en la gestión empresarial, ya que hay un mejor entendimiento de la organización y su funcionamiento a través de los datos reales de la empresa.

Aumento en la toma de decisiones gracias a la facilidad con la que se accede a los datos.

Pasión en productos y procesos.

Una mayor vinculación con los diferentes públicos, especialmente de los clientes. Gracias al entendimiento de sus características.

Acciones que deben llevar a cabo las organizaciones para alcanzar una transformación digital efectiva y rentable

Formalizar la función del Chief Data Officer (CDO), como un científico de datos, capaz de señalar, implementar y supervisar una estrategia de datos holística que sirva de base para las decisiones y unidades de negocios; además de facilitar el libre flujo de datos, y apoyar al área de recursos humanos en la contratación y mejora de las competencias de los colaboradores.

Incrementar la captación y almacenamiento de datos a través de instrumentos personalizados y ajustados a las características de cada organización. Asimismo, estos datos deben estar al alcance de los tomadores de decisiones para que estos puedan tener la capacidad de responder rápidamente.

Desarrollar empresas hiperatuomatizadas; es decir, migrar el mayor número de procesos y operaciones a métodos automáticos que mejoren la productividad, reduzcan riesgos, reduzcan tiempos de ejecución y costos operativos.

Desarrollar una cultura organizacional orientada al uso de dato. Esto con la integración de programas de capacitación para impulsar las habilidades digitales y analítica de todos los involucrados.

Mientras que los datos y las tecnologías digitales fueron en su día facilitadores de la eficiencia y la reducción de costes, hoy son los motores de la innovación y el crecimiento de los ingresos; ofreciendo a las organizaciones oportunidades sin precedentes para desarrollar nuevos productos y servicios, e incluso re imaginar sus negocios.

“Las empresas que adopten las tecnologías de la información y sean capaces de almacenar, clasificar e interpretar los datos, serán aquellas que sobrevivirán ante la vertiginosa revolución tecnológica en la que transitamos social, política y económicamente.

“Las soluciones no son una caja de productos, son desarrollos innovadores acorde a las necesidades de cada organización dependiendo de sus productos, objetivos, contextos y clientes”, concluye Víctor Belaunde, directivo de Ecosistemas.